Proyecto

Mindfulness

El Mindfulness para niños nos brinda una serie de posibilidades para mejorar desde bien temprano su atención, para ejercitar su cerebro en la empatía, en la calma y la gestión emocional. Asimismo, iniciar a nuestros pequeños en el mundo de la meditación facilita que puedan conectarse mucho mejor consigo mismos. El propósito es que sean más hábiles a la hora de desenvolverse en cualquier entorno y especialmente en el cotidiano, así como saber gestionar emociones y llegar a la calma en momentos puntuales de excitación.

RESUMEN DEL PROYECTO

El mindfulness o conciencia/atención plena, es una técnica de relajación asociada a una actitud más distendida ante la vida. Consiste en estar atento de manera intencional a lo que hacemos, sin juzgar, apegarse o rechazar, en alguna forma, la experiencia. Para muchas personas se ha convertido en una práctica diaria para utilizar como recurso en cualquier situación y en cualquier momento, y así alcanzar una concentración plena tanto a nivel mental como corporal y ambiental. Con todo, el mindfulness en el aula ofrece múltiples beneficios.

La técnica del mindfulness se ha aplicado a muchas facetas y actividades diversas. Entre ellas, destaca su adaptación al aula. La función de esta en el entorno educativo es sacar el máximo provecho al proceso de aprendizaje, en el que la atención plena contribuye a que tanto maestros como alumnos reduzcan el estrés, aumenten su atención y concentración y, además, puedan tener un mayor control emocional.

 

En lo que más se enfoca la técnica del mindfulness en el aula es en la atención plena, ya que ayuda al profesorado a gestionar el estrés de una forma muy eficaz. Por su parte, los alumnos consiguen beneficios rápidamente, pues necesitan tan solo 15 minutos al día para lograr resultados positivos a nivel emocional y académico.

Las ventajas del uso del mindfulness en el aula

Según los expertos y los estudios empíricos en la materia, el mindfulness en las escuelas aporta cinco ventajas claras:

• Más y mejor control emocional

La práctica del mindfulness está directamente relacionada con el control y gestión de las emociones. La atención plena provoca cambios en el cerebro, produciendo una mayor capacidad para realizar tareas. Los docentes que han incorporado el mindfulness a su día a día son capaces de mantener mejor la calma dentro del aula. Esto mejora la convivencia y, como consecuencia, los alumnos son más respetuosos y menos impulsivos con el resto de compañeros y el propio maestro.

• Reducción del nivel de estrés

La capacidad de relajarse y concentrarse contribuye a minimizar el estrés tanto por parte de los niños como de los docentes. Por eso, es una técnica muy útil para gestionar los momentos de tensión que pueden llegar a producirse en una clase.

• Mejora en la concentración y en la atención

El mindfulness es muy recomendable como terapia y complemento en los trastornos de déficit de atención, ya que se centra en el entrenamiento de la conciencia y la atención plena.

• Aumenta el rendimiento académico

Está demostrado que el estrés puede alterar negativamente nuestro cerebro en el proceso de aprendizaje. Combatir esta situación ayuda al rendimiento y mejora de los resultados académicos.

• Ayuda a crear espíritu de superación

La técnica de mindfulness se debe aplicar desde las primeras etapas escolares. Los expertos aseguran que ayuda a desarrollar habilidades para poder manejar las dificultades y construir relaciones sociales más respetuosas y empáticas. El equilibrio, la concentración y tranquilidad son claves para llegar a la creatividad, la felicidad o la tolerancia.

Algunas de las actividades que usamos son:

Mindfulness se define como atención plena. Es una práctica preventiva a través de ejercicios mentales cuyo objetivo es fijar la atención en el momento presente para sentir las cosas tal y como están sucediendo, sin pretender ejercer ningún control sobre ellas. Esta práctica la realizamos en momentos concretos del día o bien cuando la situación lo requiere.